¿Qué es un congelador ultrafrío?
Un refrigerador criogénico, comúnmente conocido como congelador ultrafrío, es un dispositivo de refrigeración especializado que se utiliza a menudo en laboratorios y entornos de investigación científica. Está diseñado para enfriar sustancias a temperaturas extremadamente bajas, muy por debajo de lo que pueden alcanzar los refrigeradores domésticos estándar. Estos congeladores ultrafríos pueden alcanzar temperaturas inferiores al punto de ebullición del nitrógeno líquido (-196 grados Celsius) o incluso más bajas, hasta el punto de ebullición del helio líquido (-269 grados Celsius). Esta capacidad los convierte en herramientas cruciales para la investigación experimental en campos como la física, la química y la biología.
Congelador de temperatura ultrabaja (vertical)
Capacidad: 30 l – 750 l
Interior: acero inoxidable 304
Rango de temperatura: -40 ℃ a -86 ℃
Certificado CE e ISO
Congelador de temperatura ultrabaja (horizontal)
Logotipo y enchufe: sin OEM
Tamaño interior: 1330 x 470 x 600 mm
Rango de temperatura: -65 ℃
Certificado CE e ISO
¿Qué refrigerante se utiliza en los congeladores ultra bajos?
Los refrigeradores de temperatura ultrabaja suelen utilizar refrigerantes como nitrógeno líquido o argón líquido. Estos refrigerantes tienen capacidades de enfriamiento extremadamente altas a temperaturas muy bajas, lo que permite que los refrigeradores de temperatura ultrabaja alcancen temperaturas muy por debajo de los -100 grados Celsius. Se utilizan ampliamente en entornos industriales y científicos para aplicaciones que requieren temperaturas extremadamente bajas, como en laboratorios, instalaciones de investigación y entornos de producción.
¿Cuál es el mejor uso que se le puede dar a los congeladores ultra bajos?
Los refrigeradores de temperatura ultrabaja son ideales para conservar materiales y muestras sensibles a la temperatura en entornos de investigación científica, almacenamiento médico e industrial. Mantienen temperaturas extremadamente bajas, lo que los hace esenciales para almacenar muestras biológicas, vacunas, productos farmacéuticos y químicos que requieren condiciones ultrafrías estables. Además, desempeñan un papel crucial en experimentos y estudios que implican temperaturas criogénicas, especialmente en la investigación en física, química y ciencia de los materiales.